Distrito Capital, Bogotá
Jueves, 01 de Diciembre de 2016
Los drones serán un aliado de los helicópteros que pronto empezarán a realizar el patrullaje aéreo en las ciudades.

Una manifestación en la plaza de Bolívar de Bogotá, un accidente que tapona el tráfico en la autopista Norte, una banda de delincuentes que roba celulares en un lugar céntrico de la ciudad podrán ser vigilados de manera rápida y eficaz a través  de los drones que implementará la Policía.

Son silenciosos, vuelan a 3.000 metros de altura y están equipados con sensores de proximidad y cámaras que pueden enfocar el rostro de una persona, una casa, hacer seguimiento a un delincuente sin que este se percate o identificar la placa de un vehículo.

Estos aparatos, que a primera vista podrían tomarse como un juguete, serán un aliado de los helicópteros que pronto empezarán a realizar el patrullaje aéreo en las ciudades.

Por su versatilidad en la navegación no tripulada, con cuatro horas de autonomía y que no requieren condiciones especiales para el despegue, podrán llegar con mayor facilidad a los lugares donde se presente algún llamado de emergencia.

En la actualidad, la Policía opera dos tipos de drones: los de ala fija –que serán usados para apoyar los operativos contra la minería ilegal, el contrabando, el abigeato, la supervisión de las vías de cuarta generación en los planes éxodo y retorno– y otros que vienen con varios rotores o pequeñas hélices. Pero el uso de los drones va más allá de combatir el crimen, también serán de gran utilidad en la búsqueda y rescate de personas extraviadas en montañas, derrumbes o accidentes, en el control de espectáculos públicos o incendios forestales.