Huila, Neiva
Lunes, 16 de Abril de 2018
En un acto altruista, la patrullera Paola Silva y el auxiliar Roberto Arango le dieron un regalo a “terremoto"
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Miles de pasajeros a diario recorren las múltiples salas del terminal de transporte de Neiva, cientos de historias van y vienen en medio de maletas, tiquetes y una afable voz que anuncia la llegada y partida de gigantes buses.

Allí la vida se podría definir como un “vaivén”, esa inusual forma en la que multitudes caminan sin cesar de un lado para el otro y es ahí donde aparece un noble hombre que sin importar su discapacidad cognitiva ha ofrecido lo mejor de su ser para ayudar a quien arriba a estas enormes instalaciones.

Con su bondad “terremoto”, como se le conoce a este neivano de 38 años se ha ganado el corazón de taquilleros, comerciantes, conductores, personal administrativo y ciudadanos que con frecuencia visitan la capital opita.

Su historia como la de muchos colombianos se resume a unos pocos recuerdos, no sabe nada de sus seres queridos y su hogar es la terminal donde pasa las noches. Esa buena vibra lo ha caracterizado en todo lo que hace, se le ha visto como maletero y hasta celador, así fue que conoció a la patrullera Paola Silva López y al auxiliar Roberto Arango, un equipo que patrulla la terminal y que en varias ocasiones ha recibido la mano amiga de “terremoto”.

Pasados los días estos dos uniformados con corazón dispuesto tomaron la decisión de devolverle tanto cariño y arrebatarle una sonrisa; al amanecer lo esperaban con ropa, alimentos saludables e implementos de aseo para que su amabilidad se percibiera en todo su esplendor.

Tomó un baño con la ayuda de Paola y Roberto, se afeitó y dejo entrever esa belleza que pocos contemplan y no es la exterior, es la que lo ha forjado para luchar y seguir adelante para servirle a la gente que infortunadamente lo ha desestimado pero que ahora como el ave fénix resplandece.

Por su parte Paola y Roberto no se quedaron atrás, dejaron que las sonrisas y los gestos de amor desinteresado fueran los protagonistas de esta preciosa historia que terminó con un final feliz, de esos que todos queremos.