La Policía Metropolitana de Bucaramanga, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, logró la desarticulación de una estructura criminal señalada de dedicarse al hurto de motocicletas bajo la modalidad de halado, receptación y extorsión en el área metropolitana de Bucaramanga.
La operación se desarrolló mediante cuatro diligencias de registro y allanamiento realizadas en Bucaramanga, Girón, Floridablanca y Aguazul, Casanare, donde fueron capturadas cuatro personas conocidas con los alias de "Aldair", de 31 años; "Salado", de 33 años; "Checho", de 19 años; y "Paty", de 42 años.
Los capturados deberán responder por los delitos de concierto para delinquir agravado con fines extorsivos, hurto calificado en concurso homogéneo, receptación y extorsión.
De acuerdo con la investigación adelantada durante un año por unidades de Policía Judicial, mediante actividades investigativas y técnicas especiales se logró recopilar información que permitió establecer la forma de actuar de esta estructura criminal y obtener las órdenes judiciales para su captura.
Según las autoridades, los integrantes de esta organización quedaron registrados en cámaras de seguridad durante la comisión de varios hurtos de motocicletas. Su accionar consistía en recorrer diferentes sectores del área metropolitana de Bucaramanga en motocicletas o vehículos, identificando posibles víctimas y ubicando automotores que posteriormente eran hurtados.
La investigación señala que, para cometer los hurtos, uno de los integrantes descendía del vehículo utilizado para desplazarse y manipulaba la motocicleta objetivo, mientras otro vigilaba el entorno para evitar ser detectados por los propietarios o las autoridades.
Los delincuentes presuntamente utilizaban herramientas modificadas para vulnerar los sistemas de seguridad de las motocicletas y, en los casos donde no lograban encenderlas, empleaban la modalidad conocida como “taconeo”, mediante la cual trasladaban el vehículo hurtado con ayuda de otra motocicleta.
Posteriormente, los automotores eran llevados a lugares utilizados como puntos de ocultamiento, donde, según la investigación, recibían ganancias económicas por la actividad ilícita. En algunos casos, los vehículos eran utilizados para exigir dinero a sus propietarios a cambio de su devolución o, cuando no se concretaban estos acuerdos, eran desarmados para comercializar sus autopartes o alterados en sus sistemas de identificación para ser vendidos de manera irregular.
Las autoridades indicaron que esta estructura criminal estaría relacionada con aproximadamente 11 casos de hurto de motocicletas registrados durante el año en el área metropolitana de Bucaramanga.
Durante los procedimientos fueron incautados una motocicleta, tres teléfonos celulares y $779.000 en efectivo.
Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad que adelantará el proceso judicial correspondiente y será la encargada de definir su situación jurídica.
De acuerdo con las autoridades, los detenidos registran 30 anotaciones judiciales por diferentes delitos, entre ellos hurto calificado y agravado, lesiones personales, receptación y homicidio, además de 17 medidas correctivas por comportamientos contrarios a la convivencia.
La Policía Metropolitana de Bucaramanga reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar oportunamente cualquier hecho delictivo o situación de extorsión a través de las líneas habilitadas, así como adoptar medidas preventivas como utilizar parqueaderos autorizados, instalar sistemas de seguridad y evitar dejar motocicletas en lugares no permitidos.
Las autoridades señalaron que continuarán desarrollando acciones operativas contra las estructuras criminales dedicadas al hurto de automotores. Durante lo corrido del año, la Policía Metropolitana de Bucaramanga reporta 37 capturas por hurto de motocicletas y la recuperación de 358 vehículos.