Distrito Capital, Bogotá
Lunes, 10 de Diciembre de 2018
Hoteles, hostales y establecimientos comerciales, avaluados en casi 160 mil millones de pesos fueron ocupados.

La crueldad de una práctica criminal que ha sacado provecho ilícito de las necesidades económicas y la ingenuidad de las niñas y adolescentes volvió a quedar en evidencia con la identificación y ubicación de una red conformada por ciudadanos israelíes, que contactaba a jóvenes colombianas para explotarlas sexualmente con fines comerciales y someterlas a vejámenes.

La capacidad investigativa de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, a través de la DIJIN, permitió detectar a cada uno de los presuntos integrantes de esta estructura internacional que vendía planes turísticos para conocer Medellín, Cartagena, Santa Marta y Bogotá, que lejos de promocionar los atractivos culturales e históricos en estas ciudades ofrecía innumerables actividades de tipo sexual con menores de edad. 

Los elementos de prueba dan cuenta que los paquetes eran promocionados exclusivamente entre nacionales de Israel, la mayoría empresarios y hombres que terminaban su servicio militar obligatorio en ese país. A su llegada a Colombia, los extranjeros cumplían tours en hoteles, hostales, fincas y yates, asistían a fiestas privadas de música electrónica y diversos escenarios en los que primaba la esclavitud sexual de menores de edad, jóvenes y mujeres, y el consumo de licor y droga.

El andamiaje ilegal de esta estructura de proxenetismo fue descifrado luego de dos años de indagaciones, en los que fueron recibidos 21 testimonios de víctimas y realizadas 45 actividades de campo, algo más de 20 inspecciones judiciales, búsquedas selectivas en bases de datos y controles técnicos a las comunicaciones de los ciudadanos israelíes, entre otro centenar de técnicas avaladas judicialmente.

Con abundante material probatorio y a solicitud de la Fiscalía se hicieron efectivas 8 órdenes de captura en diligencias simultáneas realizadas en Santa Marta, Medellín, Cartagena y Bogotá.

Adicionalmente, hoteles, hostales y diferentes establecimientos comerciales de turismo, avaluados en casi 160 mil millones de pesos, fueron ocupados con fines de extinción del derecho de dominio. Bienes que figuraban a nombre de los presuntos proxenetas en Taganga (Santa Marta), Medellín Y Bogotá. Las mencionadas propiedades habrían servido de hospedaje exclusivamente a turistas israelíes y sus administradores, al parecer, auspiciaron la explotación sexual de niñas y adolescentes, y el consumo de estupefacientes.

Fiscalía General de la Nación