Los 1.193 técnicos que trabajan con el campesino

Los 1.193 técnicos que trabajan con el campesino

Patrulleros técnicos asesoran 414 proyectos productivos.
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​En las fértiles tierras del corregimiento de San­ta Elena, en el Cerrito (Valle), germinó un pro­yecto productivo de uvas de alta calidad que mejoró la calidad de vida de humildes campesinos. Los labriegos aprendieron a pro­cesar la fruta para comercializar­la como mermelada, pulpa y vino artesanal. Esta es tan solo una de las 414 ini­ciativas agropecuarias lideradas por 1.193 patrulleros de la Direc­ción de Carabineros y Seguridad Rural de la Policía Nacional, for­mados por el SENA y distintas agremiaciones de la producción nacional para combatir la pobre­za en el campo y así contribuir a consolidar la seguridad. Todas estas iniciativas hacen par­te del Modelo Comunitario de Seguridad Rural (MCSRU) que, entre sus objetivos, está la con­solidación de 234 zonas rurales. En la actualidad hay 108 zonas consolidadas, que abarcan 817 municipios; 45 zonas en transi­ción (124 municipios) y otras 81 críticas, equivalente a 129 muni­cipios con problemas de despla­zamiento, delitos de alto impacto, campos minados, cultivos ilícitos y minería ilegal. A su formación policial, estos pa­trulleros sumaron conocimiento técnico que permite asesorar a los labriegos en siembra de café, pastos, hortalizas, tomate, legum­bres, cacao, cebolla, yuca, pláta­no y frutas, lo mismo que en la cría y levante de cerdos, cuyes, pollos de engorde, gallinas pone­doras, ganado y peces. Son expertos en herrar caballos, templar cercas de alambre, arar la tierra y clasificar semillas. Sus armas son el barretón, la pica, la pala, el tractor, el machete y un enorme afecto por nuestros cam­pesinos. Ya son 3.123 familias beneficiadas, para un total de 9.457 aldeanos. Además de enseñarles a producir de manera autosostenible y ami­gable con el medio ambiente, de liderar un trabajo humanístico para la resolución de conflictos y la convivencia y de contribuir a preservar el medio ambiente, los carabineros también les ayu­dan a comercializar sus productos a través de mercados campesinos, que eliminan los intermediarios y le permiten al vendedor ofrecer un muy buen precio al consumidor. En lo corrido del año este progra­ma ha beneficiado a 723 familias y 6.442 personas. Entre caballos y mulas Gran parte de este arduo trabajo lo cumplen a caballo o mula, anima­les que en su mayoría provienen de los criaderos de la Institución y que son adiestrados por policías. El de Mancilla, ubicado en Fa­catativá (Cundinamarca) y cuya génesis se remonta al año 1956, ha importado equinos de Estados Unidos y Argentina. Tan solo en 2007 adquirió 1.823 de las razas Silla Argentino, Zangershide, Fri­són y Percherón, entre ellos 10 re­productores, y 400 yeguas de cría para optimizar la crianza de equi­nos tipo policial. También, en la hacienda El Verdum, en San Mar­tín (Meta), hay otro criadero con 290 ejemplares. A su vez, en Santa Rosa de Vi­terbo (Boyacá), en las pesebreras La Remonta, de la Escuela de Po­licía Rafael Reyes, la Institución creó su criadero de mulas, que fa­cilita la labor institucional en las zonas rurales de difícil acceso, en especial en tiempos de poscon­flicto, donde el campo es una de las prioridades gubernamentales. Cincuenta vientres de yeguas, in­cluidos los de varias argentinas, y un asno reproductor dieron vida a las primeras mulas. Un día nacie­ron Natalia y Napoleón de Santa Rosa; luego Nepo, Nina, Nadja, Nyx, Natan, Norman, Pretexto, Paz, Preciosa, París, Pilar, Paula y hasta Paulo de Santa Rosa. Los carabineros se entusiasma­ron con los resultados y pron­to encontraron eco en el alto mando, que no dudó en asignar recursos y equipos apropiados para el programa de insemi­nación artificial, capacitación del personal y selección del pie de cría. Se nombró a la mayor y médica veterinario Adriana Maritza Cabezas para liderar y profundizar el programa, con el fin de obtener las mulas necesa­rias para dotar a las estaciones de carabineros ubicadas en zo­nas montañosas y quebradas del país con semovientes rústicos, fuertes y resistentes, con exce­lente adiestramiento, basado en la doma racional.Periódico PNC