Las tiendas de la paz

En las primeras etapas las beneficiadas han sido más de 1.700 familias y el objetivo es replicar este modelo.
  • Las tiendas de la paz

En los tiempos de la confrontación armada entre guerrilleros y paramilitares las tiendas de los campos de Colombia se convirtieron en un auténtico botín de guerra. No solo eran despensas de víveres, licores  y hasta de medicamentos sino también puestos de control y centros de reunión de comandantes.

Con el retorno de la tranquilidad, miles de campesinos desplazados han iniciado el regreso a casa en precarias condiciones, tan solo acompañados de unos pocos corotos y con muchas heridas en el alma. Para tratar de hacer menos penosa la reconstrucción de sus sueños, en 2011 surgió una iniciativa para rescatar las viejas tiendas comunitarias y convertirlas en motor de progreso para las víctimas del conflicto.

Las ‘Tiendas de Paz’, resultado de la alianza entre la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), la Fundación Bavaria y la Corporación Interactuar, primero llegaron al oriente antioqueño. A la vera de los caminos de Cocorná, San Francisco, San Luis y Granada abrieron sus puertas las primeras, y luego se extendieron hasta el departamento del Cesar, a los corregimientos de Poponte, en Chiriguaná; Santa Isabel, en Curumaní, y Pailitas.

Ya son 29, administradas por la propia comunidad y cuyo inventario está totalmente sistematizado. No solo cumplen la función de comercializar víveres, útiles escolares, productos de aseo y bebidas, también son centros de acopio, donde los campesinos venden o intercambian productos, en una especie de trueque que beneficia a todos los labriegos sin tener que desplazarse por horas a lomo de mula por caminos de herradura y trochas que simulan ser carreteras.

En las primeras etapas las beneficiadas han sido más de 1.700 familias y el objetivo es replicar este modelo en otras zonas de conflicto para incentivar el retorno de los desplazados y otorgarles una herramienta de supervivencia totalmente autosostenible, que además se convierta en un espacio de integración social para recuperar tejido social.

A esta humanitaria iniciativa se suma otro programa de Bavaria, ‘Camino al Progreso’, que busca ayudar a que 17.000 tenderos vulnerables sean mejores empresarios y se conviertan en la fuerza de transformación de los barrios. Adicionalmente, entre esta empresa privada y la Policía Nacional pusieron en marcha la serie ‘Atiendo mi Tienda con Responsabilidad’, que busca empoderar a los tenderos como componedores y gestores de convivencia.

Por eso, a través de las 34 emisoras de la Institución se emite una serie que plantea reflexiones sobre las actitudes y escenarios de entendimiento que estos pequeños comerciantes pueden fomentar en sus localidades y entre sus clientes. Es la paz construida desde la tienda del barrio o de la vereda.