Montería, Córdoba, En un trabajo contundente y sin descanso contra las redes que lucran con el sufrimiento de nuestra fauna silvestre, la Policía Nacional, bajo el liderazgo de la señora Capitán Marina Estraga, Jefe de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de Montería, dio un nuevo golpe al tráfico ilegal de biodiversidad en el departamento de Córdoba.
Mediante exhaustivos planes de vigilancia, registro y control enfocados en contrarrestar la deforestación y los delitos ambientales, las unidades policiales desplegaron un operativo relámpago a la altura del kilómetro 7 en la vía que de Montería conduce al interior del departamento. Se logró la aprehensión preventiva de un imponente reptil de nombre común Boa (Boa constrictor).
Este resultado hace parte de la estrategia institucional "Línea Dura" contra el tráfico de especies, una problemática que amenaza el equilibrio ecológico del Sinú. El espécimen, que se encuentra bajo especial protección debido a la presión cazadora en la región, fue extraído inmediatamente de la cadena de comercio ilegal.
Tras asegurar el área y verificar el estado del reptil, los uniformados coordinaron de manera inmediata su entrega a la autoridad ambiental competente: el Centro de GAtención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CVS. Allí, un equipo interdisciplinario de médicos veterinarios y biólogos asumió su custodia y la evaluación médica especializada para iniciar su proceso de rehabilitación y posterior retorno a su hábitat natural.
"La orden es clara: tolerancia cero con el tráfico de nuestra riqueza natural. Cada especie cuenta y cada operativo es un mensaje directo a los traficantes. La Seccional de Carabineros no va a permitir que se siga desangrando la biodiversidad de Montería", afirmó de manera tajante la Capitán Marina Estraga, Jefe de la Seccional.
Con este operativo, la Policía Metropolitana de Montería reafirma que el cuidado del medio ambiente no es un tema secundario, sino una prioridad de seguridad nacional. La institución hace un llamado urgente a los medios de comunicación y a la ciudadanía para denunciar cualquier acto que atente contra los ecosistemas y recuerda que el tráfico de fauna es un delito penalizado con severidad en Colombia.