Capturado alias “Toco”, contundente golpe al narcotráfico y al crimen organizado de Medellín

El procedimiento de captura se desarrolló en el municipio de San Roque, Antioquia.
  • En un espacio institucional, una persona con el rostro difuminado se encuentra de pie entre dos integrantes de la Policía Nacional. Frente a ellos hay una mesa con armas de fuego, varios teléfonos celulares incautados y un computador portátil, debidamente rotulados. Al fondo se observa un respaldo con logos de la Fiscalía, la Alcaldía de Medellín y la Policía Nacional

En una operación de alto impacto desarrollada por la Policía Nacional de Colombia, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y mediante cooperación internacional, fue capturado Jorge Iván Gómez, alias “Toco”, máximo cabecilla del Grupo Delincuencial Organizado “Robledo”.

Este individuo era considerado objetivo de alto valor estratégico, al ser el principal articulador del tráfico de cocaína hacia los Estados Unidos. Su captura representa uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado urbano con proyección transnacional en Medellín durante la presente vigencia.

La operación se materializó en una finca avaluada en aproximadamente 2.500 millones de pesos, ubicada en zona rural del municipio de San Roque (Antioquia), donde unidades especializadas lograron ubicar al cabecilla mientras se encontraba junto a su pareja sentimental. Al momento del procedimiento, alias “Toco” portaba una cédula falsa, con la cual pretendía evadir los controles de identificación. Durante la diligencia fueron incautadas dos armas de fuego, ocho teléfonos celulares y una tablet.

Alias “Toco” era requerido por los delitos de desplazamiento forzado y concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico, y registraba una trayectoria criminal superior a 20 años en el Valle de Aburrá. Inició su accionar delincuencial bajo el mando de alias “Carlos Pesebre”, histórico líder del GDCO “Robledo”, con injerencia criminal en las comunas 11, 12 y 13 de Medellín. Su ascenso dentro de la estructura lo llevó de jefe de sicarios a convertirse en el principal articulador logístico internacional de la organización.

De acuerdo con la investigación, el capturado coordinaba una plataforma criminal bimodal para la exportación de cocaína, utilizando corredores marítimos del Caribe colombiano y venezolano, mediante rutas estratégicas que incluían Cartagena, Santa Marta y Barranquilla, desde donde se consolidaban, transportaban y embarcaban cargamentos con destino a Estados Unidos.

Asimismo, mantenía alianzas criminales con el Ejército Gaitanista de Colombia (GAO), a través del pago de tributos ilegales, con el fin de garantizar el uso de corredores estratégicos en Urabá y el Caribe colombiano.

Además de liderar las operaciones narcotraficantes, alias “Toco” supervisaba esquemas de lavado de activos mediante empresas fachada en Medellín, redes de usura conocidas como “gota a gota” e inversiones patrimoniales de difícil trazabilidad.

Su captura impacta de manera directa las rentas del narcotráfico transnacional, interrumpe los flujos de financiación criminal y debilita la articulación entre estructuras narcotraficantes urbanas y organizaciones armadas de alcance regional, consolidándose como una afectación estratégica contra las economías ilícitas que amenazan la seguridad del país.