¿Quieres recibir noticias como esta en tu celular?
Únete al canal de WhatsApp (se abre en una pestaña nueva)Desde los primeros momentos posteriores al sismo, la Policía Nacional desplegó sus capacidades en Pereira, La Virginia y otros municipios de Risaralda para acompañar a las comunidades afectadas y apoyar las labores de atención de la emergencia.
Mientras diferentes equipos trabajan en la evaluación de daños y en la atención de las familias que tuvieron que abandonar sus viviendas, los uniformados también han asumido una tarea que va más allá de la seguridad: permanecer cerca de las personas en medio de la incertidumbre y las dificultades que dejó el movimiento telúrico.
Uno de los trabajos destacados ha sido el de la Policía de Infancia y Adolescencia, que llegó a diferentes puntos de atención con la denominada ‘Caravana de la Esperanza’, una iniciativa pensada para acompañar a los niños, niñas y adolescentes que han vivido de cerca los efectos de la emergencia.
En estos espacios, los menores han podido participar en actividades lúdicas, juegos, jornadas de pintura, cine y encuentros de integración. La intención es ofrecerles momentos de distracción y tranquilidad en medio de un escenario marcado por las evacuaciones, los daños en las viviendas y la preocupación de sus familias.
Para muchos de estos niños, las jornadas también se han convertido en una oportunidad para compartir con otros menores y recuperar, aunque sea por unas horas, parte de la normalidad que se vio alterada por el sismo.