La historia de doña Natividad Vargas, de 70 años, demuestra que servir también significa tender la mano a quienes más lo necesitan. En una humilde vivienda del corregimiento de La Ladera vive junto a su hija y sus cuatro nietos, enfrentando diariamente múltiples dificultades. En medio de esa realidad, encontró en los policías de Talaigua Nuevo no solo uniformados, sino personas dispuestas a brindar apoyo y esperanza.
Conmovida por esta situación, la Policía Nacional, a través del Grupo de Policía Comunitaria, liderado por la gestora social, patrullera Sandry Jiménez, emprendió una labor de gestión recorriendo casa a casa y visitando el sector comercio para conseguir ayudas destinadas a esta familia. Gracias al respaldo de ciudadanos solidarios y al trabajo articulado, fue posible reunir elementos de primera necesidad para mejorar sus condiciones de vida.
Bajo el lema “Fortaleciendo lazos de confianza”, los integrantes de la Policía Nacional en el municipio de Talaigua Nuevo lideraron una jornada de gestión comunitaria e interinstitucional. Durante la actividad se entregaron las ayudas recolectadas y, junto con la comunidad, se realizó una jornada de limpieza y embellecimiento de la vivienda, demostrando que la unión entre instituciones y ciudadanía puede transformar realidades.
Más que una ayuda material, esta iniciativa fortaleció los lazos de confianza con la comunidad y reafirmó el compromiso de la Policía Nacional con la protección de las familias en condición de vulnerabilidad, promoviendo la convivencia, la corresponsabilidad y el bienestar colectivo mediante acciones de cercanía y servicio.
El comandante del Departamento de Policía Bolívar, coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, manifestó: “Nuestra misión va más allá de garantizar la seguridad. También consiste en escuchar, acompañar y brindar esperanza a quienes más lo necesitan. La historia de doña Natividad nos inspira a seguir construyendo confianza con las comunidades y a demostrar que el servicio policial también se expresa con solidaridad y humanidad.” Con acciones como esta, la Policía Nacional continúa fortaleciendo el tejido social y ratifica su compromiso de estar cerca de la ciudadanía, convencida de que servir y proteger también significa acompañar a quienes más necesitan una mano amiga.