Entre Pereira y Cartagena: la historia de amor y vocación de una madre policía

Madres que inspiran desde el servicio policial.
  • patrullera de policia roselis junto a su hijo gael

En las calles de Pereira, entre patrullajes y llamados por radio, la patrullera Roselis Patricia Diz Camargo, de 29 años y oriunda de Cartagena, cumple una labor que va más allá del uniforme. Desde el CAI San Nicolás de la Policía Metropolitana de Pereira, trabaja cada día con una motivación clara: su hijo Gael. 

Roselis ingresó a la Policía Nacional hace un año y cinco meses siendo madre soltera. Antes trabajó en una farmacia y en el área de abastecimiento administrativo, pero siempre sintió vocación de servicio. 

“Siempre me había gustado la Policía. Soy una persona responsable y quería aportarle cosas positivas a la sociedad”, cuenta mientras ajusta su uniforme antes de iniciar servicio. 

Mientras ella presta servicio en Pereira, Gael, de 7 años y estudiante de segundo grado, permanece en Cartagena al cuidado de su abuela. Aunque la distancia pesa, Roselis asegura que todo esfuerzo tiene un propósito. 

“Mi hijo es mi motor y mi mayor motivación. Quiero darle una vida digna, seguridad y estabilidad, pero también ser un ejemplo para él”. 

La incorporación de mujeres madres a la institución ha fortalecido no solo el servicio policial, sino también el enfoque humano dentro de la entidad. Como Roselis, muchas mujeres hoy hacen parte de la Policía Nacional siendo madres cabeza de hogar, demostrando que la maternidad y la vocación de servicio pueden ir de la mano.

En este Día de las Madres, la institución exalta a aquellas mujeres que, además de proteger a la ciudadanía, también luchan diariamente por sacar adelante a sus hijos, incluso desde la distancia. Porque detrás de cada uniforme, también hay historias de amor, sacrificio y fortaleza.