¿Quieres recibir noticias como esta en tu celular?
Únete al canal de WhatsApp (se abre en una pestaña nueva)En una contundente ofensiva contra el crimen organizado y el narcotráfico transnacional, la Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), en una operación coordinada con la Fiscalía General de la Nación, el Ejército Nacional y el apoyo decidido y de confianza de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), logró la incautación de 397 kilogramos de clorhidrato de cocaína y la destrucción de material de contrabando en la zona rural fronteriza del departamento de Nariño.
La diligencia de allanamiento y registro se llevó a cabo en el corregimiento La Victoria, jurisdicción del municipio de Ipiales. En este lugar fue desmantelado un centro de acopio estratégico perteneciente a una estructura criminal independiente liderada por alias ‘Mono’.
El inmueble, ubicado a menos de 10 kilómetros de los pasos fronterizos de Llano Grande y San Antonio, servía como plataforma para el envío de estupefacientes hacia la República del Ecuador.
Las labores de inteligencia e investigación criminal dejaron al descubierto una sofisticada modalidad empleada por los narcotraficantes, entre ellas el empleo de camiones acondicionados en los que la cocaína era camuflada dentro de cajas de cigarrillos de contrabando altamente comercializados en Ecuador. Este fenómeno delictivo buscaba evadir los controles de las autoridades en los corredores fronterizos.
De acuerdo con las evidencias y el material probatorio, la ruta proyectada por esta organización contemplaba el traslado terrestre desde Colombia hacia Ecuador. Posteriormente, el estupefaciente sería enviado por vía marítima hacia Centroamérica y los Estados Unidos, utilizando lanchas rápidas tipo Go Fast, semisumergibles o cargas flotantes equipadas con boyas trazadoras y GPS.
Este resultado operacional no solo desarticula la logística de la estructura de alias ‘Mono’, sino que representa un golpe directo a las finanzas de las disidencias de las FARC de la 'Segunda Marquetalia', específicamente a la facción criminal Walter Mendoza, Comisión Móvil Cordillera, bajo el mando de alias ‘Camilo’ o ‘Parlinson’.
Este grupo armado ilegal era el encargado de proporcionar seguridad, custodia y protección a los puntos de acopio y rutas de narcotráfico y contrabando, consolidando esta actividad como una de sus principales fuentes de financiación.
El desarrollo de la operación representó un desafío táctico y de seguridad de alto nivel para los investigadores de la DIJIN y el Ejército Nacional. La zona de injerencia terrorista, caracterizada por su geografía rural y densa neblina, es controlada de forma hostil por estas estructuras criminales, que emplean el constreñimiento a la población civil como escudo.
Durante la extracción, los uniformados enfrentaron una fuerte resistencia armada y civil. Se registraron tres marcaciones de amenaza, la proximidad de un dron enemigo utilizado para labores de espionaje e intimidación y dos intentos de asonada por parte de habitantes del sector que, movilizados en motocicletas y camionetas, bloquearon las vías y quemaron llantas para impedir la salida de las autoridades con la incautación.
Gracias a la pericia táctica, el equipamiento adecuado y el uso legítimo y proporcional de agentes químicos (gases lacrimógenos y granadas aturdidoras), las unidades lograron repeler la amenaza y extraer el cargamento incautado sin novedades en el personal uniformado.
Con este importante resultado, la Policía Nacional y el Ejército Nacional de Colombia reafirman su compromiso inquebrantable de combatir de manera frontal el narcotráfico y las economías ilícitas que convergen en la frontera sur del país, fortaleciendo la cooperación internacional para desvertebrar las redes criminales transnacionales.
Dios y Patria.