La Policía Nacional en Montería, a través de su Patrulla Púrpura, y ante la contingencia climática provocada por el frente frío atípico que afecta a la capital cordobesa, ha desplegado una ofensiva de protección y oferta institucional en los albergues temporales, garantizando que la emergencia no se convierta en un escenario de vulneración de derechos.
En las instalaciones de la Institución Educativa Santa María, la subintendente Mary de Arcos lideró una jornada de intervención integral. Mientras las familias enfrentan la pérdida de sus hogares a causa de este fenómeno natural, la Patrulla Púrpura vela porque ninguna mujer ni integrante del núcleo familiar sea víctima de violencias basadas en género.
La actividad, desarrollada en articulación con la Secretaría de Gobierno de Montería —a través de la Coordinación de Alojamientos Temporales—, se centró en la orientación personalizada, así como en la socialización de las rutas de atención y mecanismos de denuncia, con el fin de garantizar una respuesta inmediata ante cualquier señal de alerta.
“Nuestra misión es que en estos albergues no solo exista un techo que proteja del frío, sino también un escudo contra la violencia. Estamos aquí para decirles a las mujeres que no están solas y que su integridad es nuestra prioridad absoluta”, afirmó la subintendente De Arcos.
La jornada contó con el respaldo del Puesto Fijo de Albergues de la Policía Nacional, consolidando un equipo de trabajo que mantiene vigilancia permanente las 24 horas para preservar la convivencia y la seguridad en estos espacios. La presencia de la Secretaría de Gobierno refuerza el compromiso de la administración municipal por brindar una atención digna y segura a las personas damnificadas.
Asimismo, se recordó a la comunidad albergada las líneas de atención gratuitas y de absoluta reserva:
- Línea 155: Orientación nacional para mujeres víctimas de violencia.
- Línea 123: Emergencias de la Policía Nacional.
- Línea Púrpura: Atención especializada.
Con estas acciones, la Policía Nacional reafirma su compromiso con la protección de la vida y la honra en los momentos de mayor vulnerabilidad, demostrando que el uniforme verde oliva también tiene un corazón púrpura, dedicado a la justicia, la equidad y la defensa de los derechos humanos.