La Ruta de la Alegría y la Protección, trae esperanza a niños y familias afectadas por la emergencia sísmica en el Quindío

Con un bus aula interactiva, actividades pedagógicas, recreativas y entrega de detalles, la Policía Nacional acompaña la recuperación emocional de niños, niñas y adolescentes.
  • Niños, adolescentes y sus familias disfrutando de la Ruta de la Alegría de la Policía Nacional

La Policía Nacional, a través de la Seccional de Protección y Servicios Especiales, desarrolla la estrategia “Ruta de la Alegría y la Protección”, una iniciativa de acompañamiento integral dirigida especialmente a niños, niñas, adolescentes y sus familias, en medio de las circunstancias generadas por el terremoto y las réplicas sísmicas que afectaron esta zona del país.

El Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia llega a los municipios de Armenia, Quimbaya y La Tebaida con el bus aula interactiva, equipado con herramientas tecnológicas y material pedagógico, convirtiéndose en un espacio de aprendizaje, orientación y recreación para los menores de edad.

A través de computadores, pantallas de proyección y contenidos interactivos, los participantes desarrollan actividades enfocadas en el reconocimiento y manejo de las emociones, el fortalecimiento de la resiliencia y la generación de herramientas para afrontar de manera positiva situaciones derivadas de la emergencia.

La “Ruta de la Alegría y la Protección” también lleva actividades lúdicas y recreativas a parques, escenarios deportivos e instituciones educativas, transformando estos lugares en espacios para compartir, sonreír y recuperar progresivamente la tranquilidad.

Como muestra de solidaridad, cercanía y afecto, los uniformados realizan además la entrega de juguetes, kits escolares y diferentes detalles a los niños, niñas y adolescentes participantes, llevando un mensaje de esperanza y acompañamiento institucional.

Con estas acciones, la Policía Nacional reafirma su compromiso con la protección integral de la niñez y la adolescencia, entendiendo que la atención posterior a una emergencia no solo implica recuperar los espacios afectados, sino también acompañar las emociones, reconstruir la confianza, recuperar las sonrisas y fortalecer los lazos que unen a la comunidad.