La alimentación saludable aporta todos los nutrientes esenciales que cada persona necesita y permite alcanzar un óptimo estado de salud para realizar las actividades de la vida diaria.
La alimentación equilibrada y la actividad física son factores clave para la promoción y el mantenimiento de la salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda beber suficiente agua, incluir en cada comida frutas, verduras y legumbres, y reducir la ingesta de sodio, azúcar y grasas.
Consejos prácticos:
- Prefiera alimentos asados, cocidos o al vapor, evitando aceite, manteca o mantequilla.
- Sustituya los postres por frutas y las bebidas gaseosas por agua o zumos naturales.
- No añada sal de mesa a las comidas y reduzca el consumo de alimentos con alto contenido de sodio, como hamburguesas, perritos calientes o pizzas, que pueden elevar la presión arterial.
Claves para convertir el ejercicio en un hábito
Realice actividad física entre 15 y 20 minutos diarios, como montar en bicicleta, caminar, nadar o bailar. Si trabaja en oficina, practique pausas activas con regularidad. Según The Washington Post, puede adquirir este hábito siguiendo estos consejos:
- Fije una meta y construya un plan, respondiendo a: qué hacer, cuándo empezar y dónde hacerlo.
- Combine el ejercicio con algo divertido, por ejemplo, viendo su serie favorita o escuchando un pódcast.
- Sea paciente: crear un hábito puede tardar semanas o meses, pero con el tiempo se volverá automático.
- Sea amable consigo mismo: no se castigue si no sigue la rutina; motívese como lo haría con un amigo.