Leonel Salazar Roa
Mediante planes diferenciales de registro, control y solicitud de antecedentes, implementados por la Policía Nacional para fortalecer la seguridad ciudadana, se obtuvieron importantes resultados operativos en la recuperación de motocicletas hurtadas en varios municipios del departamento de Risaralda.
Los resultados se registraron en el municipio de Santa Rosa de Cabal, donde se logró la recuperación de dos motocicletas; en Marsella, con la recuperación de una motocicleta; en Belén de Umbría, una motocicleta; y en el municipio de Balboa, donde además de la recuperación de una motocicleta, se logró la captura de un hombre de 34 años de edad, quien fue puesto a disposición de la autoridad competente por el delito de receptación.
Estos operativos reflejan el compromiso permanente de la Policía Nacional para combatir el hurto de automotores y garantizar la tranquilidad de todos los risaraldenses. Se continuará intensificando las acciones de control y vigilancia en cada uno de los municipios del departamento.
Asimismo, se hace un llamado a la ciudadanía para que verifique siempre la legalidad de los vehículos antes de adquirirlos y denuncie de manera oportuna cualquier situación sospechosa que pueda poner en riesgo la seguridad de su entorno. La información ciudadana es fundamental para el éxito de estas operaciones.
La Policía Nacional reafirma su compromiso con la lucha frontal contra el hurto de motocicletas y demás delitos que afectan la tranquilidad de la ciudadanía, e invita a la comunidad a denunciar oportunamente cualquier hecho delictivo a través de la línea única de emergencias 123, garantizando absoluta reserva.
En desarrollo de la iniciativa “Pintando sueños, cuidando entornos”, la Policía Metropolitana de Ibagué, a través de la Patrulla Púrpura, llegó hasta la Institución Educativa Antonio Reyes Umaña, sede La Esperanza, ubicada en el sector de La Martinica, con un propósito claro: transformar un espacio para fortalecer los sueños de los alumnos que allí estudian.
Todo comenzó en el mes de diciembre del año anterior, cuando uniformados que realizaban actividades preventivas en esta zona visitaron la pequeña escuela y conocieron de primera mano una de sus principales necesidades: la instalación de un lavamanos que permitiera mejorar las condiciones de salubridad para los estudiantes. Lo que inicialmente parecía una gestión puntual se convirtió, meses después, en una muestra de compromiso que superó cualquier expectativa.
Al regresar para cumplir con la entrega e instalación del lavamanos gestionado, los policías encontraron una situación aún más compleja. Las fuertes lluvias y la temporada invernal habían provocado la caída de un árbol sobre uno de los salones, destruyendo gran parte del techo y afectando significativamente la infraestructura. El docente, con preocupación pero también con esperanza, les mostró los daños. Fue en ese momento cuando la Patrulla Púrpura decidió que no solo se trataba de instalar un lavamanos, sino de devolverle dignidad, seguridad y color a toda la escuela.
Con el apoyo del Voluntariado Púrpura y el respaldo solidario de presidentes de juntas de acción comunal, se inició una cadena de acciones que permitió gestionar materiales de construcción, pintura y demás insumos necesarios para la recuperación del plantel educativo. Se realizó la reparación del salón afectado, reemplazando las tejas averiadas y aportando mano de obra para garantizar condiciones seguras para los estudiantes.
La transformación no se detuvo allí. Gracias al compromiso de un líder comunal que se sumó a la causa, se aportó un compresor y pintura para embellecer no solo las paredes del plantel, sino también los pupitres y el parque infantil, llenando nuevamente de vida y color los espacios donde los niños aprenden y juegan. Asimismo, con el apoyo de otra presidenta de junta de acción comunal, se logró la donación de útiles escolares, un gesto que representa nuevas oportunidades y mayor motivación para los estudiantes.