El Socorro vivió una jornada llena de energía, cultura y compromiso social con la realización de la carrera de observación “Juntos por su Protección”, actividad liderada por la Policía Nacional y autoridades locales para promover el uso adecuado del tiempo libre entre niños, niñas y adolescentes.
Las calles empedradas de la capital comunera se transformaron en el escenario de una experiencia que, más allá de la competencia, buscó fortalecer la integración comunitaria y reafirmar que el deporte, la cultura y el conocimiento son herramientas fundamentales para prevenir riesgos sociales.
El acto protocolario de apertura contó con la presencia del alcalde municipal, Ángel Antonio Acevedo Martínez; el teniente coronel Andrés Felipe Hernández Barrios, comandante del Distrito Uno San Gil; y la mayor Jenny Marcela Osses Patiño, jefe del Grupo de Protección y Servicios Especiales de Santander.
La iniciativa fue desarrollada junto a uniformados de Infancia y Adolescencia y de Turismo, quienes acompañaron a 80 adolescentes de la Universidad Industrial de Santander y de instituciones educativas locales.
“Nuestro objetivo es claro: visibilizar que el tiempo libre de nuestros niños y jóvenes es sagrado. Al ocupar sus mentes en el deporte y la historia, estamos construyendo un futuro libre de peligros”, expresó el teniente coronel Andrés Felipe Hernández Barrios.
Divididos por colores y motivados por el espíritu de integración, los equipos recorrieron durante dos horas y media algunos de los sitios más emblemáticos del municipio. El reto no consistía únicamente en correr, sino en conocer y valorar el patrimonio histórico y cultural de la región.
A través de códigos QR y una hoja de ruta, los participantes superaron desafíos en ocho estaciones estratégicas, entre ellas la Casa de la Cultura, la Casa Berbeo, el Primer Hospital del Socorro, la Casa de los Estancos Reales, los monumentos a José Antonio Galán y la obra “Ayer me echaron del pueblo”, además de espacios vinculados a la comunidad eclesiástica y a la obra del pintor Bartolomé Esteban Murillo.
Durante la jornada también se dispusieron puntos de hidratación en los que los participantes disfrutaron de productos tradicionales como el bocadillo veleño y el banano, resaltando la riqueza gastronómica de la región.
La competencia premió no solo la velocidad, sino también la capacidad de análisis, interpretación turística y trabajo en equipo. Los grupos ganadores recibieron planes de pasadía y refrigerios como reconocimiento simbólico a su participación.
Con esta actividad, la Policía de Santander y las autoridades locales ratificaron su compromiso con la protección integral de la infancia y la adolescencia, promoviendo espacios seguros, culturales y recreativos que fortalezcan el tejido social y mantengan vivo el legado histórico de la capital comunera.