Protegemos a quienes no tienen voz

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Policía Nacional reafirma su compromiso con la fauna en Norte de Santander

La Policía Nacional, a través de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, continúa demostrando su compromiso con el cuidado y bienestar de todos los animales del departamento. Con acciones de rescate, protección y sensibilización, la Institución trabaja incansablemente para resguardar las especies que se encuentran en riesgo, desorientadas o fuera de su hábitat natural.

Durante el mes de octubre, más de 15 animales silvestres fueron recuperados y puestos a disposición de la autoridad ambiental CORPONOR. Entre las especies se encuentran: loro real, mono cariblanco, búho real, puercoespín, zarigüeya, oso perezoso, iguana, tortuga morrocoy, entre otros. Estas acciones buscan garantizar su integridad, rehabilitación y posterior retorno a su entorno natural cuando las condiciones lo permitan.

Además, se desarrollan jornadas de sensibilización con las comunidades rurales y urbanas, donde los uniformados explican la importancia de proteger la fauna silvestre, así como las consecuencias legales del tráfico, maltrato o tenencia ilegal de animales. Para ello, se socializan normativas como la Ley 2111 de 2021, que tipifica los delitos ambientales, y la Ley 1801 de 2016, que establece comportamientos contrarios al cuidado del medio ambiente.

“Desde la Policía Nacional reafirmamos nuestro compromiso con la protección de todas las formas de vida. Nuestros Carabineros trabajan día y noche para rescatar animales en situación de peligro y sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de respetar y cuidar la fauna. Invitamos a todos los ciudadanos a denunciar cualquier acto de maltrato o tráfico de especies, porque protegerlos es responsabilidad de todos”, manifestó el señor coronel Amaury Lindsay Aguilera López, comandante encargado del Departamento de Policía Norte de Santander.

La Policía Nacional, a través de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, continuará adelantando campañas, acciones de rescate y control ambiental en todo el territorio, ratificando su misión de proteger a quienes no pueden defenderse por sí mismos y trabajar por un departamento más consciente, responsable y respetuoso con la naturaleza.

Policía Nacional incauta armas de fuego ocultas en una motocicleta

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Gracias a los controles preventivos y a la pericia de los uniformados, se logró la captura de un hombre que transportaba armas y munición mediante la modalidad de caleta

En el marco de las actividades de control y prevención desarrolladas por la Seccional de Tránsito y Transporte del Departamento de Policía Norte de Santander, a la altura del kilómetro 4+500 de la vía Ocaña – Sardinata, fue capturado en flagrancia un ciudadano por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.

Durante el operativo, los uniformados realizaban registros a motocicletas y vehículos cuando se ordenó el pare a una motocicleta de color negro. Su conductor hizo caso omiso a la señal y emprendió la huida; sin embargo, fue interceptado a pocos metros. Gracias a la oportuna reacción y minucioso registro de los policías, se observó un abultamiento en el cojín del vehículo, donde fue hallado un compartimiento oculto (caleta) con el siguiente material:

  • 01 pistola marca CZ 75 BD Police, calibre 9 mm.
  • 01 proveedor metálico con 5 cartuchos calibre 9 mm.
  • 01 revólver marca Smith & Wesson, calibre 38.
  • 20 cartuchos calibre 38.

“Gracias al compromiso y la experiencia de nuestros uniformados de Tránsito y Transporte, se logró detectar este compartimiento oculto y evitar que estas armas fueran utilizadas para afectar la tranquilidad de la comunidad. Continuaremos reforzando los controles en las vías del departamento para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos”, manifestó el señor coronel Amaury Lindsay Aguilera López, comandante encargado del Departamento de Policía Norte de Santander.

El capturado fue informado de sus derechos, dejado a disposición de la autoridad competente y, tras las audiencias concentradas, un juez determinó medida de aseguramiento intramural en centro carcelario.

La Policía Nacional reafirma su compromiso con la seguridad de los nortesantandereanos y continuará realizando controles permanentes para prevenir acciones delictivas y proteger la vida e integridad de los ciudadanos.

Capturadas cinco personas e incautados insumos al parecer para el procesamiento de narcóticos

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Operativos de control territorial

En el marco de las operaciones contra el narcotráfico, la Policía Nacional logró la captura de cinco personas, entre los 21 y 47 años de edad, por el delito de tráfico de sustancias químicas para la elaboración de narcóticos. Los resultados se dieron gracias a dos operativos simultáneos adelantados por la Seccional de Tránsito y Transporte del Departamento de Policía Putumayo.

El primer operativo se llevó a cabo en la vía nacional Pasto – Puente Pepino, a la altura del kilómetro 130+300, sector vereda El Pepino, jurisdicción del municipio de Mocoa. El segundo procedimiento se desarrolló en la vía Santana – Mocoa, kilómetro 52+200, cerca de la base antinarcóticos de la vereda Canangucho, municipio de Villagarzón.

Durante las inspecciones, los uniformados interceptaron vehículos tipo camión que transportaban 57 canecas de 55 galones, con una sustancia líquida transparente identificada como acetona, además de 207,5 galones de ácido clorhídrico. En total, se incautaron 3.135 galones de sustancias químicas, avaluadas en más de 330 millones de pesos, que serían utilizadas para la producción de narcóticos.

El teniente coronel Jaime Hernán Rojas Parra, comandante encargado del Departamento de Policía Putumayo, resaltó:

“Estos operativos son fundamentales dentro de la estrategia de control y erradicación del narcotráfico en Putumayo. La incautación de estos insumos impide la producción de drogas ilícitas y contribuye a desmantelar las redes de distribución que operan en la región”.

Los capturados y los insumos incautados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación, autoridad encargada de continuar con el proceso judicial correspondiente.

Con esta operación, la Policía Nacional de los colombianos reafirma su compromiso con la seguridad, la convivencia y la lucha frontal contra el crimen organizado en el departamento del Putumayo.

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Policía captura a hombre que confesó ser responsable de la muerte de una mujer en La Hormiga

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Un llamado al respeto y la tolerancia.

La tragedia ocurrió en la cabecera municipal de La Hormiga, donde una mujer de 30 años fue encontrada sin vida en el interior de su vivienda. Según versiones preliminares, la mujer habría tenido una discusión con su expareja, un hombre de 26 años, quien aparentemente reaccionó con violencia. El agresor, que convivió con la víctima durante aproximadamente seis meses, habría utilizado un arma cortopunzante para causarle varias heridas.

El presunto agresor se presentó de manera voluntaria ante las autoridades policiales y manifestó lo ocurrido, lo que permitió su captura. Simultáneamente, la Policía Nacional, en conjunto con el equipo de la Policía Judicial adscrito a la Seccional de Investigación Criminal, procedió a asegurar la escena del crimen, realizar la inspección técnica del cadáver y recolectar las pruebas pertinentes.

La víctima, cuya identidad aún no ha sido revelada por las autoridades, fue hallada sin signos vitales en su residencia. Después de resguardar el lugar y llevar a cabo las diligencias correspondientes, el cuerpo fue trasladado a la morgue para su posterior examen. La Fiscalía 50 Seccional del Valle del Guamuez asumió el caso y continuará con el proceso judicial por el delito de homicidio.

El teniente coronel Jaime Hernán Rojas Parra, comandante encargado de la Policía del Putumayo, manifestó: “Este tipo de actos de intolerancia deben ser condenados enérgicamente. La Policía Nacional está comprometida con la seguridad de todos los ciudadanos, pero la prevención de estos crímenes también requiere del compromiso de la comunidad para denunciar cualquier comportamiento sospechoso”.

La Fiscalía 50 Seccional continuará con las investigaciones para esclarecer los detalles del hecho y avanzar en la judicialización del presunto agresor.

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En el corazón del barrio San Carlos de la comuna 8, se vivió una jornada que dejó huella en el alma de la comunidad.

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La Policía Metropolitana de Neiva fortaleció lazos de confianza y convivencia a través de actividades.

En un ambiente lleno de entusiasmo, unión y aprendizaje, el Grupo de Policía Comunitaria de la Policía Metropolitana de Neiva, en alianza con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), desarrolló una jornada de capacitación gastronómica dirigida a los habitantes del barrio San Carlos, en la comuna 8 de la capital huilense.

Más que una clase de cocina, esta actividad se convirtió en un encuentro con la cultura, la historia y la pasión que habita en cada plato, donde los participantes pudieron compartir experiencias, conocimientos y recetas que reflejan la riqueza culinaria de nuestra región.

Capacitarse en gastronomía es abrir las puertas a un universo de sabores, creatividad y emociones. Es comprender que detrás de cada receta existe una historia que contar, una tradición que preservar y una oportunidad para transformar vidas.

Gracias al compromiso de la Policía Comunitaria, los ciudadanos exploraron nuevas técnicas culinarias, conocieron tendencias gastronómicas y vislumbraron oportunidades de crecimiento laboral en el apasionante mundo de la cocina.

El señor coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas, comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, reafirmó su compromiso con la comunidad, promoviendo espacios de participación, aprendizaje y desarrollo que fortalecen la convivencia y la confianza entre la ciudadanía y su Policía Nacional.

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Juraron bajo los mangos de la Esmeralda.

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El sol les marcaba el filo del uniforme y les endurecía el gesto.

El mediodía cayó a plomo sobre el pueblo. El sol encendía los techos de zinc y hacía vibrar el aire como una lámina caliente. En el barrio La Esmeralda, los mangos levantaban su sombra ancha sobre el polvo del campo. Bajo ellos, los jóvenes esperaban en silencio, con el sudor marcándoles la frente y la ilusión bien prendida al uniforme. De vez en cuando, un fruto maduro se desprendía y caía al suelo, como si también quisiera estar presente en la ceremonia.

Cuarenta y tres jóvenes permanecían en formación bajo la claridad inmóvil del mediodía. El aire parecía detenido, espeso, como si la respiración del pueblo entero esperara con ellos. Nadie hablaba. Se oía apenas el roce seco de las botas sobre la tierra y, a lo lejos, el canto insistente de un gallo que se resistía al silencio. Algunos habían llegado desde el sur, otros desde los pueblos ribereños, y uno que otro tenía en el acento la nostalgia del monte. Vestían igual —uniforme recién planchado, botas que brillaban como espejos—, pero en el fondo de cada mirada había una historia distinta, una promesa que todavía no sabía su peso.

Hubo palmas que sonaron secas, ojos que brillaron con el reflejo del mediodía y una voz que fue nombrando, uno por uno, a los nuevos servidores. Las madres, con pañuelos descoloridos o chancletas gastadas, seguían el acto desde la sombra, inmóviles, con la mirada tensa de quien quiere retener para siempre una imagen.

A un costado, los mandos policiales observaban sin parpadear. El sol les marcaba el filo del uniforme y les endurecía el gesto. El coronel Alejandro Reyes Ramírez tomó el micrófono con serenidad y habló sin levantar la voz. Dijo que servir no era solo portar un arma o un uniforme, sino hacerlo con respeto, con memoria y con valor. Cada palabra pareció quedarse flotando en el aire espeso de La Esmeralda, y dejó a los jóvenes llenos de orgullo y deseos de servir. La cancha de fútbol, que tantas veces vio sudor de partido, se volvió escenario solemne. El polvo se aquietó, el murmullo se apagó y, por un instante, todo Magangué pareció sostener el juramento junto a ellos.

No hay magia más cierta que la que florece de una decisión libre. Los sesenta y cuatro cruzaron la línea invisible que separa al muchacho del servidor, y en ese paso el aire mismo pareció cambiar de color. Ahora llevan su elección como quien lleva una insignia en el pecho: con orgullo sereno, con la alegría sencilla del que se sabe útil. El radio en la cintura brilla como un sol doméstico, y el deber —ese invisible compañero— les camina al lado, respirando junto a ellos.

Esa tarde, cuando el acto se disolvió en aplausos y abrazos, el viejo mango del patio volvió a cumplir su rito. Desde su altura, desprendió un fruto maduro que cayó rodando hasta el pie de una madre que aún no se movía. Ella lo recogió con una dulzura antigua, lo partió en dos con las manos firmes y ofreció la mitad a su hijo.
—Ahora sí, mijo —murmuró.

No hizo falta decir más: en ese gesto quedó dicho todo lo que el lenguaje nunca alcanza.

Al caer la tarde, la comunidad del municipio se quedó un instante mirando el horizonte, como si en el aire aún quedara suspendido el eco de los juramentos. Las palabras se habían agotado, pero la emoción seguía latiendo en los rostros de las familias. Aquella ceremonia no fue solo un acto protocolario, sino el retrato vivo del esfuerzo compartido, de los días de entrega y esperanza que ahora germinan en un futuro más seguro para la región.

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Capturadas seis personas en flagrancia por contaminación ambiental en el municipio de Palermo

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Operativo interinstitucional desmanteló un centro clandestino de procesamiento ilegal de material biológico utilizado para la elaboración de productos comerciales

En desarrollo de labores interinstitucionales, la Policía Metropolitana de Neiva, a través de su Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), el Grupo de Carabineros, el Ejército Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), logró la captura en flagrancia de seis personas identificadas como Piña, Medina, Ángel, Acosta, Montealegre y Romero, por el delito de contaminación ambiental.

El operativo se llevó a cabo en el corregimiento de Betania, sector Papagayo del municipio de Palermo (Huila), donde las autoridades realizaron una diligencia de registro y allanamiento que permitió la incautación de 2 calderas, 2 hornos industriales, 1 tanque descebo y aproximadamente 1.000 bultos de material biológico (huesos de animales vacunos).

De acuerdo con la investigación, los capturados estarían realizando la quema a campo abierto de material biológico proveniente de reses y cerdos, el cual era manipulado sin medidas sanitarias. Posteriormente, los restos eran triturados en calderas e incinerados en hornos cremadores para obtener un polvo que servía como materia prima para la elaboración de productos comerciales, tales como alimentos para perros, cosméticos y otros artículos que serían distribuidos en la ciudad de Bogotá.

Los elementos recaudados evidencian que el material procesado era empacado en bultos de fibra y almacenado en bodegas dentro del predio, mientras que los residuos del proceso —incluidos los del tanque de descebo— eran vertidos en afluentes hídricos cercanos, generando una grave afectación ambiental en el ecosistema de la zona.

Según las autoridades, esta actividad ilícita se venía desarrollando desde diciembre de 2019, causando daños progresivos al medio ambiente y afectando la salud pública.

Los elementos incautados fueron puestos a disposición de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), entidad que ordenó el cierre definitivo del centro clandestino de producción.

Por decisión del Juez de Control de Garantías, se impuso medida de aseguramiento domiciliaria contra Carlos Andrés, mientras que los demás capturados fueron dejados en libertad, pero continuarán vinculados al proceso judicial en curso.

El señor coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas indicó:

“La Policía Nacional mantiene su compromiso con la protección del medio ambiente y hace un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad ilegal que atente contra los recursos naturales y la salud pública.”

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A partir de hoy 84 jóvenes Auxiliares de Policía reforzarán la seguridad y convivencia ciudadana en Villavicencio

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En una ceremonia juraron ante la bandera nacional defender la vida y proteger los derechos de todos los ciudadanos en esta importante región del país.

La Policía Nacional en Villavicencio llevó a cabo el juramento de bandera de 84 jóvenes Auxiliares de Policía que, a partir de hoy, saldrán a las calles a reforzar la seguridad y la convivencia ciudadana en la capital del departamento del Meta, mediante la ejecución de planes preventivos, disuasivos y de acompañamiento a la comunidad desde las diferentes especialidades del servicio de policía.

Son 58 mujeres y 26 hombres que, durante sus primeros tres meses de servicio militar, recibieron una amplia instrucción y capacitación en diversas temáticas, basadas en el respeto por los derechos humanos, la solución de conflictos y problemáticas de convivencia, así como cátedra en leyes y normas constitucionales aplicadas al servicio de policía.

Estas capacitaciones les permitirán continuar prestando su servicio a la ciudadanía desde diferentes especialidades, como Policía Comunitaria, Infancia y Adolescencia, Protección al Turismo y Patrimonio Nacional, Protección Ambiental, seguridad de instalaciones policiales y demás actividades necesarias dentro del modelo del servicio de policía orientado a las personas y los territorios.

Durante la ceremonia de juramento de bandera, el señor coronel Milton Andrés Melo González, comandante de la Policía Metropolitana de Villavicencio, felicitó y agradeció a las familias de estos jóvenes por haber depositado su confianza en la institución, y resaltó el compromiso que tienen con el fortalecimiento de la seguridad y la convivencia ciudadana en esta importante región del país.

El evento contó con la participación de las familias de los auxiliares de policía y de las autoridades político-administrativas de la región, quienes destacaron la importancia de estos procesos, donde además de contribuir con la seguridad, permiten a los jóvenes de la ciudad forjar un proyecto de vida orientado al servicio a la ciudadanía.

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Polco - El grupo de Policía comunitaria del Micro-Territorio Mercadito del Sur.

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Los uniformados del Grupo de Policía Comunitaria realizaron charlas pedagógicas dirigidas a empleados, transeúntes y comunidad del sector.

En el marco de la estrategia “Montería vive segura”, la Policía Metropolitana de Montería lideró una campaña educativa y preventiva en el sector del Mercadito del Sur, enfocada en prevenir las lesiones personales y promover el respeto mutuo como base de la convivencia ciudadana.

Durante la jornada, los uniformados del Grupo de Policía Comunitaria realizaron charlas pedagógicas dirigidas a empleados, transeúntes y comunidad del sector, sensibilizando sobre la importancia de la tolerancia y la resolución pacífica de conflictos. Asimismo, se llevaron a cabo verificaciones de antecedentes, registro e identificación de personas, vehículos y motocicletas, como parte de los planes de control y prevención.

Estas acciones buscan fortalecer la seguridad y el sentido de corresponsabilidad ciudadana, recordando que los desacuerdos no deben convertirse en violencia, sino en oportunidades para el diálogo y la comprensión.

La subteniente Andrea Ibáñez, jefe del Grupo de Policía Comunitaria, expresó:

“La prevención es el camino más efectivo para reducir los hechos de intolerancia. Nuestro compromiso es acompañar y educar a la comunidad para fomentar la sana convivencia”.

La Policía Metropolitana de Montería invita a todos los ciudadanos a resolver sus diferencias con respeto y a denunciar cualquier hecho delictivo o situación que afecte la tranquilidad en su sector, a través de la línea de emergencia 123 o del número de la zona de atención más cercana.

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