En un esfuerzo binacional y estratégico por erradicar la violencia que afecta el núcleo de la sociedad, la Policía Metropolitana de Montería, bajo el liderazgo de la subteniente Andrea Ibáñez, jefe del Grupo de Policía Comunitaria, trasladó su capacidad preventiva hasta las instalaciones de la planta de distribución de Coca-Cola.
En una jornada de alto impacto, 25 colaboradores de la compañía fueron capacitados en la Estrategia EMFAG (Atención a Mujer, Familia y Género). El objetivo principal: que el entorno laboral se convierta en un espacio de detección temprana y denuncia contra cualquier forma de abuso.
Durante la actividad, se abordaron con rigor técnico y humano los delitos que hoy son prioridad para la institución:
Violencia intrafamiliar Identificación de señales de alerta en el hogar.
Delitos sexuales Prevención frente al acoso, abuso y actos sexuales.
Feminicidio y homicidio Acciones para evitar el desenlace fatal de la violencia.
Ataques con agentes químicos: Protocolos de reacción y gravedad legal.
Los asistentes no solo recibieron teoría; se les entregaron herramientas prácticas para actuar frente a una emergencia:
Rutas de atención Quiénes intervienen y cómo activar el sistema de justicia.
La señal de auxilio El gesto internacional que puede salvar una vida sin necesidad de palabras.
Canales de denuncia Se socializó la Línea 155 y el número directo de la Patrulla Púrpura (318 3587555).
Nuestra meta es no normalizar la violencia. Queremos que cada ciudadano en Montería sea un multiplicador de esta información. "Si uno de estos 25 trabajadores identifica un caso en su barrio o familia, ya sabe cómo salvar esa vida", destacó la subteniente Andrea Ibáñez.
Con esta actividad de alcance internacional, la Policía Nacional en Montería reafirma que la vocación y el respeto por la vida son los pilares de una ciudad que se niega a permitir más actos de violencia contra la mujer y el género.