La Escuela de Policía “Antonio Nariño” tiene sus orígenes en el proceso de fortalecimiento institucional de la Policía Nacional de Colombia, su creación se enmarca en el Decreto 00446 del 14 de febrero de 1950, emitido por el presidente Mariano Ospina Pérez, el cual estableció la organización de escuelas regionales destinadas a la formación de agentes de policía en el país.
Inicialmente, en la región Caribe se creó la Escuela de Policía del Litoral Atlántico con sede en Barranquilla, destinada a atender varios departamentos y territorios insulares. Sin embargo, debido a dificultades presupuestales, esta fue trasladada a Cartagena en 1950, donde funcionó bajo el nombre de Escuela de Policía Pedro de Heredia. Allí inició labores en 1953 con 60 alumnos, logrando graduar 40 agentes ese mismo año, pero fue clausurada en 1954 por limitaciones económicas.
La necesidad de contar con un centro de formación en Barranquilla llevó a la Dirección General de la Policía Nacional a ordenar, mediante la Resolución No. 04225 del 25 de septiembre de 1959, la creación de la Escuela de Policía “Antonio Nariño”, en honor al precursor de la independencia colombiana. Esta institución se estableció en terrenos del antiguo aeropuerto de Barranquilla y su funcionamiento fue financiado directamente por el presupuesto nacional.
El impulso decisivo para su consolidación lo dio el Mayor Luis Alfredo Rubio Parra, quien lideró la construcción de instalaciones básicas, superando múltiples dificultades económicas. La escuela fue inaugurada oficialmente el 3 de agosto de 1960, en una ceremonia solemne que contó con la presencia de autoridades civiles, militares y eclesiásticas. Poco después, el 5 de agosto, iniciaron las labores académicas con 116 alumnos, organizados en dos cursos: reservistas y no reservistas, quienes recibieron formación en un programa compuesto por 16 materias teóricas y prácticas.
Ese mismo año, el 10 de noviembre de 1960, la institución graduó su primera promoción de 150 agentes, marcando un hito importante en la formación policial en la región Caribe. Este logro fue posible gracias a la dirección y organización liderada por el Mayor Luis Alfredo Rubio Parra.
A lo largo de las décadas siguientes, la escuela experimentó un crecimiento progresivo tanto en infraestructura como en capacidad académica. En 1968 se inauguraron nuevas instalaciones administrativas, y en 1972 se ampliaron los espacios con la construcción de aulas, alojamientos y áreas de servicio, permitiendo atender hasta 300 alumnos. Para 1978, con el apoyo del gobierno departamental, se evitó su traslado y se fortalecieron sus instalaciones, alcanzando una capacidad de 450 estudiantes.
En cuanto a su labor formativa, la Escuela de Policía Antonio Nariño ha graduado diversas promociones de agentes profesionales, auxiliares, conductores, patrulleros e investigadores del nivel ejecutivo. Entre 1960 y 1967 egresaron 15 promociones de agentes profesionales, y posteriormente se unificaron los cursos a nivel nacional. En 1977 se incorporó el servicio militar en la Policía Nacional, dando inicio a la formación de agentes auxiliares. Más adelante, se retomaron los cursos de agentes profesionales y, a partir de 1993, con la reforma institucional, la escuela comenzó a formar patrulleros del nivel ejecutivo, adaptando su currículo a las nuevas necesidades del servicio policial.
En síntesis, la Escuela de Policía “Antonio Nariño” se consolidó como un pilar fundamental en la formación del talento humano de la Policía Nacional en la región Caribe, caracterizándose por su capacidad de adaptación, crecimiento institucional y compromiso con la profesionalización del servicio policial en Colombia.